VIRGO
El latín VIRGO, -ĬNIS designa la "virgen", aplicado también, en principio, a las hembras de los animales. Atestiguado en toda época, probablemente incluso desde uno de los textos más antiguos del latín, como es la conocida "Inscripción de Duenos", que muestra la forma VIRCO. Es palabra que se emplea, desde época imperial al menos, aplicada también a objetos, incluso masculinos como locum virginem, "un lugar virgen". La palabra, después, con el surgimiento y triunfo del cristianismo, sirvió de traducción perfecta del griego παρθένος . Las formas romances (REW 9634) han sido transmitidas, como es natural, por la lengua de la Iglesia y son en buena medida términos latinos más o menos alterados en la pronunciación popular, pero no resultados directos de la evolución fonética de las distintas lenguas. La forma del nominativo ha convivido en castellano, por ejemplo, con el resultado usual de la forma del acusativo virgen. Tanto el sustantivo latino como el griego carecen por completo de cualquier otro pariente entre las lenguas indoeuropeas.
Redacción: E. Nieto Ballester